Mi tatarabuelo murió antes de cumplir 40 y ya tenía nietos

Me llamo Marta y cuando vi las fechas en los documentos de mi familia me quedé pensando durante mucho rato.

Mi tatarabuelo murió antes de cumplir 40 años.

Hasta ahí, tristemente, no era algo tan extraño en su época. Las enfermedades, los trabajos duros y las condiciones de vida hacían que muchas vidas fueran más cortas que las nuestras.

Pero lo que me sorprendió fue otra cosa.

Cuando murió… ya tenía nietos.

Las generaciones se sucedían mucho más rápido. Las personas empezaban a trabajar siendo muy jóvenes, se casaban pronto y formaban familia antes de los veinte años.

Cuando comparo su vida con la mía, me impresiona.

Hoy tengo más edad que él cuando murió. Y aun así siento que mi vida apenas está empezando. Estoy construyendo proyectos, tomando decisiones, pensando en el futuro.

Él, con menos de cuarenta años, ya había visto nacer otra generación.

En ese tiempo había trabajado, formado una familia y dejado un legado que seguiría creciendo después de su muerte.

A veces pensamos que vivimos más rápido que nuestros antepasados.

Pero cuando miramos bien sus historias, entendemos que el tiempo se vivía de otra manera.

Este homenaje es para mi tatarabuelo.
Y para todas esas vidas breves que, en pocos años, construyeron generaciones enteras.

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios