Nunca he vuelto a probar una comida como la de mi abuela

Me llamo Laura y hay algo que siempre me ha llamado la atención.

Nunca he vuelto a probar una comida como la de mi abuela.

No era cocina sofisticada ni recetas complicadas. Eran platos sencillos: guisos, sopas, verduras del campo, pan recién cortado.

Pero todo sabía diferente.

Mi abuela cocinaba despacio. Sin mirar recetas. Sin pesar ingredientes. Sabía exactamente cuándo un plato estaba listo, cuánto fuego necesitaba o cuánto tiempo debía esperar.

En casa hemos intentado repetir sus recetas muchas veces.

Tenemos sus ingredientes. Recordamos los pasos. Incluso algunas veces seguimos indicaciones que alguien escribió hace años.

Y aun así… nunca sabe igual.

Durante mucho tiempo pensé que faltaba algún detalle en la receta.

Hoy creo que no.

Creo que el ingrediente que falta es ella.

Porque su cocina no solo tenía comida. Tenía tiempo, paciencia, cariño y una forma de cuidar a los demás que no se podía escribir en un papel.

Este homenaje es para mi abuela.
Y para todas esas cocinas donde se preparaban platos que sabían a casa.

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios